Inspiración de Rioja Alavesa
Finca Martelo
La brotación fue muy controlada y el cuajado moderado, dando lugar a racimos pequeños y sueltos que favorecieron una maduración en perfectas condiciones sanitarias. Pese a las dificultades, la vendimia se desarrolló en buenas condiciones, con temperaturas suaves y brisas del norte que mantuvieron la uva sana. La cosecha fue de alta calidad, aunque con menores rendimientos debido a las condiciones climáticas. Los vinos resultantes mostraron un equilibrio notable entre grado alcohólico, acidez y taninos, situando esta añada entre las de mayor potencial para el envejecimiento.
95% Tempranillo y 5% Mazuelo, Graciano, Garnacha e incluso Viura. Uvas seleccionadas de los viñedos Martelo, Camino de la Iglesia y Altos de Las Cuevas en el entorno de la bodega y, por primera vez, uvas procedentes de nuestros Viñedos Artesanales en la zona de Elvillar (Álava). Los viñedos en Torre de Oña, de más de 60 años, están situados a 630 m de altitud y distribuidos sobre laderas con orientación Norte-Sur. Los Viñedos Artesanales de Elvillar superan los 80 años, con suelos calizos y franco-limosos.
Vendimia manual en cajas de 20 kg que permanecieron refrigeradas en la bodega hasta alcanzar los 4⁰C. Tras su despalillado y minucioso análisis en las mesas de selección óptica, las uvas se encubaron durante 5 días a una temperatura inferior a 9⁰C, realizando una maceración prefermentativa en frío obteniendo un mosto más concentrado en aromas y color. Tras la fermentación alcohólica, el vino completó la fermentación maloláctica durante 2 meses en barricas de roble americano y francés nuevo, con batonnage semanal. Su crianza fue de 24 meses en barricas de roble americano (80%) y francés (20%) con cuatro trasiegas por el método tradicional. Tras 6 meses en depósito para redondear la mezcla, lo embotellamos en junio de 2024.
Limpio y brillante, de color rojo rubí vivo con ribete rosado amplio. Nariz de intensidad media-alta, muy fresca y expresiva, con marcada tipicidad de la zona. Destacan los aromas de sotobosque, cereza, mora, frambuesa y arándanos rojos, con elegantes matices procedentes de la crianza: clavo, pimienta negra, vainilla, galleta escocesa y regaliz. Entrada amable y fresca, equilibrado, con buena estructura y acidez bien integrada. Taninos dulces, finos y sedosos, que aportan elegancia y definición. Final largo y envolvente, con gran persistencia aromática, que refuerza su identidad propia de Rioja Alavesa.
Vino ideal para la gastronomía por su estructura y elegancia. De trago largo, marida con carnes estofadas y asadas, así como con caza y embutidos curados.